lunes, 13 de mayo de 2019

De profesor a educador: Los cambios de rol


Resumen

Partimos del hecho de que, al igual que en otras áreas del conocimiento, en los últimos 40 años las ciencias de la educación han avanzado más que en el resto de la historia. Sin embargo, hay sectores sociales que, con una falta de perspectiva histórica notable, achacan todos los males de la educación actual, reales o atribuidos de forma interesada, a las ideas pedagógicas que se han ido desarrollando a lo largo de estos años. A nuestro juicio esto responde a intereses espurios totalmente ajenos a la educación o bien, en el mejor de los casos, a la ley psicológica de la resistencia al cambio.
Pensamos que, como en cualquier otro campo del saber, los cambios y las mejoras en educación no sólo son necesarios sino inevitables. Por tanto, plantearnos que los problemas educativos actuales son consecuencia de variables como la falta de autoridad del profesor, el poco respeto del alumnado, el bajo nivel de conocimientos de la mayoría, la educación no diferenciada para niños y niñas, etcétera, es demasiado simplista y supone una imposible vuelta atrás. El principal problema reside en la adaptación de todo el sistema educativo y, especialmente, de los responsables políticos y de los profesionales a los vertiginosos cambios sociales, tecnológicos y de valores en nuestro mundo.

Conclusión

Dentro de los múltiples cambios necesarios en la educación, el cambio de rol de los docentes no es el menor y sí probablemente uno de los más complejos. Las denominaciones que ha tenido esta profesión han sido muy variadas a lo largo de la historia: mentor, preceptor, maestro, profesor, enseñante, instructor, pedagogo, guía, docente… En cada época, o según la edad del alumnado, se ha utilizado con más frecuencia una de estas acepciones porque se ha querido enfatizar alguna de las múltiples facetas que encierra. No queremos entrar en una cuestión nominalista sino de fondo; nos es indiferente el nombre que utilicemos; lo importante es su significado para nosotros. Y la pregunta clave es ¿qué rol fundamental debe desempeñar el profesional de la educación en la sociedad del siglo XXI?
La función más comúnmente aceptada tanto por los docentes como por la sociedad en su conjunto es la de ser vehículos y transmisores de conocimientos, de cultura, de saber. Este rol –significado en la denominación de enseñante o de profesor– cada vez va a ser más superfluo e innecesario porque los conocimientos están a disposición de cualquier persona gracias a la generalización de las nuevas tecnologías. Por tanto, la función esencial del profesional de la educación debe necesariamente cambiar: deberá extenderse hacia otros campos, tendrá otros condicionantes y otras tareas. Ello nos lleva, sin duda alguna, como ya advierten muchos autores, a una verdadera redefinición del rol docente.


González Pérez; A Solano Chía J.M. (2012).  De profesor a educador: Los cambios de rol. Crítica.



No hay comentarios:

Publicar un comentario