martes, 7 de mayo de 2019

ACTIVIDADES PARA APRENDER A RECONOCER Y NOMBRAR EMOCIONES

En esta nueva entrada os vamos a mostrar diferentes actividades para qué hagáis con vuestros alumnos y alumnas o con vuestros propios hijos e hijas. Esperamos que os sean de gran utilidad!!! Qué paséis un buen día :)

1. DICCIONARIO DE EMOCIONES


Esta actividad se puede realizar a partir de los 2 años.

Consiste en coger varias fotografías con personas, niños o personajes expresando una emoción y los niños deben identificar la emoción y clasificar las imágenes.

Para los más pequeños puedes empezar con un par o tres de emociones básicas 
(alegría, tristeza, enfado, miedo, amor o asco) e ir ampliando progresivamente a otras emociones más complejas.



 ¿Qué trabajamos con esta actividad?

Reconocimiento de las emociones, vocabulario emocional, consciencia emocional, expresión física y no verbal de las emociones





2. EL TEATRILLO DE LAS EMOCIONES


Esta actividad consiste en crear un pequeño guiñol o teatro donde representaremos historias inventadas por los propios niños y donde aparecerán diferentes emociones. 

Para ello necesitamos:


  • Algunos personajes: que pueden ser juguetes o figuras (que tengamos en casa o en el aula) o marionetas o peluches o títeres de palo que podemos hacer de forma casera, por ejemplo con personajes de nuestros cuentos preferidos. 

  • Dos dados: uno con las emociones básicas y otro con objetos o lugares. Existen imprimibles para formar dichos dados

Para empezar a jugar el niño o niña escoge sus personajes y tira los dados dos veces. Ahora debe inventar (y representar) una historia donde aparezcan las dos emociones que le han salido y los dos elementos del otro dado. 



3. TÉCNICA DE LA TORTUGA



Podemos explicarle a nuestros niños y niñas el cuento de la tortuga y así cuando estén enojados/as o enfadados/as y a punto de actuar de forma impulsiva (pegando, empujando, insultando, gritando, etc...) puede acordarse de la tortuga y actuar como ella.

Es decir, resguardarse en un caparazón imaginario, para relajarse y pararse a pensar antes de actuar. Así le será más fácil encontrar soluciones a sus problemas sin dañar a los demás ni a él mismo. 

Si practicamos varias veces la técnica junto a los niños y niñas, con el tiempo serán capaces de aplicarla ellos solos cuando la necesiten y así ir ganando autogestión de sus emociones, a la vez que disminuirá su impulsividad. 

Aquí os dejamos un vídeo del cuento: 


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