En estos últimos 10 años se han ido generando
en nuestro contexto, experiencias en Educación
Infantil centradas inicialmente en una nueva
organización y distribución de los espacios
del centro pero que conllevan innovaciones
metodológicas y cambios educativos
importantes. Ya son muchos los centros que
incorporan el trabajo por ambientes en su
proyecto. Esta propuesta espacio-temporal-relacional implica en muchos casos un
replanteamiento del proyecto educativo, de
manera que la escuela se va transformando
en un sistema más abierto, flexible y dinámico.
Seguramente, en cada centro, el trabajo por
ambientes tiene una organización particular y encontramos posiblemente diferencias
significativas. A lo largo de este artículo
exploraremos algunos de los significados y
antecedentes implícitos en esta metodología
de trabajo con la intención de ayudar a
esclarecer, a contextualizar y reflexionar sobre
esta práctica educativa.
Entender el espacio como ámbito desde la perspectiva de López Quintas (1987, 2009)
es entenderlo no como un simple cubículo sino como una red de relaciones entre
adultos, niños, objetos materiales y acontecimientos. El espacio como estructura
espacio-temporal que conecta los acontecimientos es lo que el autor denomina
ámbito.
Así, el ámbito se entiende como lugar habitable de encuentro, como espacio
dinámico, interrelacional a partir de relaciones móviles y dinámicas que se van
transformando y modificando, invitando a la complejidad de las actuaciones de los
niños y adultos que lo habitan. Desde la pedagogía Reggiana se recoge esta idea del
espacio ambital entendido como vínculo y conexión en el diseño de sus escuelas.
Lo podemos entender como un espacio dinámico, interrelacional, cualificado y
abierto a las posibilidades múltiples de las actuaciones humanas, a las cuales da
sentido existencial (…). Una habitabilidad espacial que -para Malaguzzi- realza una
arquitectura cultural que decide la cualidad del trabajo de los adultos y la cualidad de
la vida de los niños (Hoyuelos, 2006, p. 76).
Entender el trabajo por ámbitos se refiere también a organizar los espacios de
tal modo que ayuden a crear conexiones entre las experiencias educativas.
López Quintás (2009) habla de la condición ambital de la vida humana,
refiriéndose a la idea de que el ser humano convierte los espacios en ámbitos porque
es “un ser que habita” y que crea, por necesidad ineludible, ámbitos de encuentro
y convivencia. Si observamos cómo los niños utilizan los espacios veremos su gran
capacidad de construir y deconstruir ámbitos. En algunos momentos, utilizan los
espacios con la misma finalidad para la que habían sido diseñados, pero otras veces,
modifican totalmente su función.
Malaguzzi cree que las criaturas tienen derecho a participar de un ámbito capaz de
solicitar y de convertirse en un interlocutor complejo de esas capacidades para que
éstas se puedan, cualitativamente, expresar y desarrollar profundamente (Hoyuelos,
2006, p. 73).
En este sentido, Ceppi y Zini (1998) se refieren a la idea de epigénesis como la
cualidad de los espacios para modificarse favoreciendo la capacidad de los niños de
transformar y modificar el ambiente en el que se encuentran. “La escuela se concibe
como espacio dinámico y cambiante que se transforma y acopla a las necesidades de
sus habitantes” (Riera, 2005, p. 34).
Jaume, M. A. R., Ribot, M. F., & Mas, C. R. (2014). La organización del espacio por ambientes de aprendizaje en la Educación Infantil: significados, antecedentes y reflexiones. RELAdEI. Revista Latinoamericana de Educación Infantil, 3(2), 19-39.
Bienvenidos a nuestro blog "Maestras en evolución", aquí podéis encontrar información sobre los cambios en la docencia que se están generando actualmente. Somos 6 estudiantes del Grado de Educación Infantil de la Universidad de Cádiz. Os traeremos información todas las semanas, la cual sacaremos de distintas fuentes como periódicos, vídeos, imágenes, internet.. ¡Esperamos que os guste!
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